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Una ordenanza especial regulará la rehabilitación del casco antiguo de Puerto Lumbreras

El nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) recoge todos los detalles.

Una de las ordenanzas del nuevo PGOM delimita la zona del casco antiguo de Puerto Lumbreras, estableciendo diferentes medidas a seguir en las actuaciones de reforma y rehabilitación de sus casas para conseguir un estilo uniforme, manteniendo la tradición de la zona.

El uso característico global de utilización es residencial, comprendiendo especialmente los usos de vivienda unifamiliar y colectiva. Dentro de los usos compatibles se establecen el económico industrial (talleres domésticos) y de servicios (comerciales, oficinas y servicios profesionales, restauración y hospedaje). Para equipamientos y espacios libres se permitirá cualquiera de carácter público con una necesidad específica en la zona.

La ocupación será de 100% del solar, salvo las zonas traseras que pudieran establecerse para patios de luces. El número máximo de plantas se establece en dos, con ocho metros como altura máxima de cornisa. Como excepción las edificaciones con fachada a la Calle San Francisco, que en un fondo de 15 metros desde la fachada, podrán tener un máximo de cuatro plantas, y una altura máxima de cornisa de 14,40 metros.

Con objeto de definir las condiciones estéticas de las que debe partir el proyecto de un edificio de nueva planta, se procederá a llevar a cabo un análisis de la edificación del entorno con el siguiente contenido teniendo en cuenta época en que fueron construidas y estilo arquitectónico, así como las características de las fachadas.
En la composición de fachadas de nuevas edificaciones, se tendrán en cuenta las características compositivas de las fachadas y de la arquitectura tradicional del casco histórico, así como su integración en su entorno próximo.

La reforma y tratamiento de fachadas, portadas y locales comerciales obedecerá a criterios relativos al tratamiento unitario de toda la edificación, para lo que se aportará documentación gráfica y fotográfica suficiente. Se aportará similar documentación de los edificios colindantes al que es objeto de la reforma.
En el empleo de los materiales se deberán tener en cuenta la entonación general del ambiente y las texturas de los materiales tradicionalmente utilizados. Se seguirá un criterio unitario, de forma que las mezclas de calidades y texturas se reduzcan al mínimo indispensable.

Se permite y recomienda una amplia variedad cromática para los distintos edificios, como expresión de la individualidad del usuario, manteniendo sin embargo el criterio de máxima simplicidad.

Se permitirán los colores utilizados tradicionalmente en la arquitectura doméstica, preferentemente los ocres, rosados, amarillo cadmio, blanco, blanco marfil, rojo, azul, añil en fachadas, los verdes oscuros, marrones y negros en carpinterías.