Las Escuelas Infantiles Municipales de Puerto Lumbreras reabrirán en septiembre con un plan de contingencia ante el COVID-19

Las Escuelas Infantiles Municipales de Puerto Lumbreras reabrirán en septiembre con un plan de contingencia ante el COVID-19

 

  • Se extremarán las medidas de seguridad e higiene para proteger tanto a niños como a profesionales ante posibles contagios. El plazo de matrícula para el nuevo curso sigue abierto

Viernes 10 de julio de 2020. La alcaldesa de Puerto Lumbreras; María Ángeles Túnez, y la concejala responsable en Guarderías; Toñi Navarro, han visitado esta mañana las escuelas infantiles municipales del municipio, donde se van a llevar a cabo diversas tareas de mantenimiento y arreglos para la puesta a punto para el nuevo curso. Así mismo, desde que se decretara el estado de alarma, y aprovechando el parón de la actividad presencial, se han intensificado las labores de desinfección.

Los cuatro centros; Ana María Sánchez, Juan López, Buenaventura Romera y La Estación-Esparragal están elaborando un plan de contingencia para la vuelta a las aulas en septiembre, garantizando la protección de los alumnos y el personal del centro frente al COVID-19. Un plan que contempla una entrada y salida escalonada en grupos reducidos, la división del patio en zonas de juego evitando en lo posible la convivencia entre diferentes grupos estables de alumnado, y turnos en los comedores, entre otras medidas de prevención.

“Estamos trabajando para informar a todos los padres del protocolo a seguir ante la situación por el coronavirus. La edad y las características evolutivas de estos niños hacen que sea muy complicado implementar las medidas de seguridad marcadas por las autoridades sanitarias como mantener la distancia interpersonal, usar mascarilla o limitar los contactos. Como consecuencia, tenemos que extremar las medidas de higiene para evitar posibles contagios, y proteger tanto a los pequeños como a los trabajadores”, señala la concejala Toñi Navarro.

Los padres dejarán y recogerán a sus hijos en el exterior, y el personal de cada escuela infantil deberá utilizar mascarillas dentro de los centros. Se controlará cada día la temperatura de los niños.

Se intensificarán las labores de limpieza y desinfección, sobre todo en aquellas superficies susceptibles de mayor contacto, como puertas, interruptores y espacios comunes como los aseos.

Los niños se cambiarán de zapatos antes de entrar al aula y se les desinfectará las manos con frecuencia durante la jornada. No podrán traer juguetes de casa, se priorizará la ventilación en el aula y se incrementará la desinfección de los objetos personales después de cada uso.